martes, 14 de julio de 2026

CasayDeco

Colores de pintura que van a marcar el próximo año

Los colores que dominarán 2025 van desde terracota y ocre hasta sage green y azules profundos. Descubre combinaciones, errores a evitar y cómo aplicar estas tendencias cromáticas en tu hogar.

Claudia ReyesClaudia Reyes· · 7 min de lectura

En Casa y Deco nos encanta hablar de colores porque, seamos sinceras, son el cambio más económico y transformador que podemos hacer en cualquier espacio. Mientras que cambiar muebles requiere inversión, planificación y, a veces, hasta acarrear cosas pesadas por las escaleras, un bote de pintura cuesta poco y el impacto es brutal. Este año viene cargado de tendencias cromáticas que van mucho más allá del blanco impoluto y el gris neutro que dominaron los últimos años. Los colores que marcarán 2025 son audaces, emotivos y, lo que es mejor, accesibles para cualquiera que se atreva a empuñar una brocha.

La tendencia más fuerte que estamos viendo es el regreso de los tonos terrosos y naturales con personalidad. No hablamos del beige aburrido de hace una década, sino de ocres profundos, terracota envejecida y marrones cálidos que evocan la naturaleza sin perder sofisticación. Confieso que al principio dudé de estos colores porque pensaba que envejecerían el espacio, pero tras ver varias propuestas bien ejecutadas, me he comido mis palabras. El truco está en dosificar: una pared de ocre o terracota en el dormitorio o el salón puede ser increíblemente acogedora si la equilibras con blancos puros y detalles naturales.

Salón moderno con pared de terracota cálida y accesorios naturales
Terracota y blancos naturales: la combinación ganadora de 2025

Otro color que va a ser protagonista es el verde ceniciento o sage green, ese tono intermedio entre el verde menta y el gris verdoso que transmite calma sin resultar artificioso. Lo bueno de este color es que funciona en prácticamente cualquier estancia: desde baños modernos hasta salones relajantes. En Casa y Deco hemos visto cómo este tono crea ambientes que invitan a quedarse, a respirar, a desconectar. Combina de maravilla con maderas claras, latón y telas naturales tipo lino o algodón.

No podemos hablar de tendencias cromáticas sin mencionar el azul profundo, el navy o azul índigo que se oscurece hasta casi parecer negro. Este color lleva años siendo un comodín de lujo en interiores de alto nivel, pero 2025 lo veremos en más hogares porque la gente se atreve a ser más valiente. Ideal para crear acentos en cabeceros de cama, paredes de entrada o incluso techos. Sí, techos oscuros: muchos evitan pintar el techo de algo distinto al blanco, pero un techo azul marino en una habitación pequeña puede hacerla parecer infinita si juegas bien con la iluminación.

Tonos cálidos que recuperan protagonismo

Si hay algo que hemos aprendido en los últimos años es que el minimalismo total cansa. Por eso los tonos cálidos vuelven, pero con inteligencia. No se trata de pintar todas las paredes de naranja oscuro o rojo burdeos, sino de usarlos como colores de acento en espacios específicos. Un coral suave en la pared del fondo del salón, un terracota profundo en la cocina, un burdeos en el dormitorio principal: estos colores funcionan cuando los contrabalanceas con superficies neutras y buena iluminación.

Dormitorio con paredes verde ceniciento y textiles naturales
Verde ceniciento: el color del descanso y la serenidad en dormitorios

El coral es especialmente interesante este año porque evoluciona hacia tonalidades más maduras: coral oscuro, salmon tostado, corales anaranjados con matices terrosos. No es el coral chillón de hace una década. Este tono transmite energía sin agobiar, y funciona especialmente bien en cocinas o comedores donde queremos estimular la conversación y el apetito. Combínalo con blanco crudo y madera natural: el resultado es un espacio que respira calidez sin ser abrumador.

Los rojos también vuelven, pero rojos más sofisticados: borgoña, burdeos, rojo oxidado. Estos colores evocan lujo y drama sin resultar infantiles o cargantes. Un dormitorio con paredes borgoña, ropa de cama blanca y accesorios en oro o cobre puede ser increíblemente seductor. La clave está en usar estos tonos en espacios que no sean minúsculos, porque necesitan aire alrededor para no abrumar.

Los neutrales reinventan su rol

Que vuelven los colores no significa que los neutrales desaparezcan. Al contrario: los tonos neutros evolucionan hacia versiones más interesantes y complejas. El beige da paso a cálidos como el piedra clara, el chalk, el crema ligeramente amarillento o el lino deslavado. Estos neutrales tienen textura y profundidad, no son planos. Observa bien el color en diferentes iluminaciones (mañana, tarde, luz artificial) porque algunos pueden cambiar drásticamente.

El gris también cambia de cariz. Fuera el gris neutro frío que parecía hormigón. Dentro el gris cálido con matices beige, marrón o incluso rosado. Estos grises funcionan como puente perfecto entre espacios si necesitas zonificar visualmente sin cambios estructurales. Por ejemplo, pintar la cocina de gris cálido y el salón de blanco crudo crea transición sin que se note un corte brusco.

Combinaciones que funcionan en 2025

A veces el color perfectamente elegido fracasa porque sus acompañantes no son los adecuados. Aquí van combinaciones que hemos visto triunfar y que puedes robar sin culpa. Ocre + blanco puro + madera clara es clásica, pero agrega latón o cobre y se vuelve sofisticada. Sage green + gris cálido + textiles naturales es la ecuación del descanso: ideal para dormitorios o estudios. Terracota + arena + cerámica hecha mano es inspiración del sur de España e ideal para baños o salones bohemios.

Baño con paredes azul marino y acabados en latón dorado
Azul índigo profundo: drama y lujo en espacios compactos

Para los que se atreven con azules profundos, la combinación ganadora es azul marino + marfil + acabados mate en accesorios. Evita la sobreestimulación sumando otros colores fuertes; dejaría que el azul brille y el resto respire. Y si quieres coral o burdeos, acompáñalos con máximo un neutral adicional (blanco, gris cálido) y detalles naturales: cobre, latón, maderas o lino. Los accesorios textiles son tus aliados aquí para suavizar sin diluir.

Uno de mis descubrimientos personales es que las paredes de dos colores vuelven a ser una opción viable, pero ejecutadas sin ingenuidad. No hablamos de rayas horizontales tipo años 80. Se trata de dividir la pared a media altura o tres cuartos, combinando un color más oscuro abajo (terracota, azul índigo) con un neutral claro arriba (blanco, piedra), o al revés. Este efecto amplía visualmente y añade sofisticación si las proporciones son correctas.

Errores que no debes cometer

El primero es elegir color sin considerar la luz natural. Una pared que se ve divina en la tienda bajo luz fluorescente puede parecer apagada o demasiado oscura en casa. Compra muestras, pinta rectángulos grandes en cada pared y obsérvalos a diferentes horas. El segundo error es confundir tendencia con gusto personal. Si un tono no te habla emocionalmente, no lo uses solo porque esté de moda. El tercer error es pintar las cuatro paredes del mismo color fuerte: el resultado es una caja asfixiante. Usa acentos, combina con neutros, deja espacios que respiren.

Tampoco olvides que la preparación superficial es crítica. Un color precioso sobre una pared con irregularidades o falta de imprimación resaltará cada defecto. Si la pared estaba pintada de blanco brillante antes, necesitará imprimación antes de cualquier color oscuro. Saltarse este paso es la razón número uno por la que un proyecto de pintura falla visualmente. Invierte en buena imprimación y pintura de calidad: tu salario futuro agradecerá no tener que repetir el trabajo en un año.

Entrada con paredes bicolor: terracota inferior y blanco superior
Paredes bicolor: sofisticación sin complicaciones en espacios de transición

Las tendencias de color de 2025 tienen algo en común: autoridad emocional. Ya sea un terracota envolvente, un verde ceniciento relajante o un azul profundo dramático, los colores que marcarán este año quieren que sientas algo. No son tibios ni apologéticos. Así que elige uno que te hable, tómate tiempo para planificar la combinación con tus elementos existentes, prepara bien la superficie y atrévete. Lo mejor de la pintura es que, si la arruinas, siempre puedes repintar. Esa libertad para experimentar es lo que hace que este sea el cambio decorativo más democrático del mundo.

Claudia Reyes

Escrito por

Claudia Reyes

Redactora

Interiorista por el IED Madrid y cazadora de tendencias antes de que existan. Amante del orden imposible y del truco para ganar dos metros; en Casa y Deco firma tendencias y pequeños espacios.